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Ajos en aceite – Aderezos

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Una tradicional creencia dice que una ristra de ajo en la puerta de casa espanta las brujas, vampiros y otros males. Más allá de la superstición, este alimento tiene muchos beneficios que hacen que valga la pena incluirlo en la mesa familiar.
Según lo que he leído en wikipedia y distintos sitios que hablan del tema, tiene una amplia utilización farmacológica. Es uno de los vegetales curativos más importantes. Se lo considera un alimento-medicamento.
Propiedades medicinales:

  • Antibiótico natural: combate hongos, bacterias y virus.
  • Reduce la presión arterial y riesgos de ACV
  • Reduce el colesterol
  • Previene enfermedades coronarias, ya que evita el bloqueo de las arterias
  • Beneficioso en casos de arterioesclerosis y reumatismo
  • Actúa contra el estrés y la depresión
  • Ayuda a prevenir y curar enfermedades de las vías respiratorias

Como sus propiedades son diferentes según se lo ingiera crudo o cocido, para aprovecharlo en su totalidad se recomienda incluirlo en la dieta de las dos maneras.
A la hora de cocinar, el ajo tiene una presencia importante ya que su aroma y sabor cambia definitivamente el plato en el que participa.
Aquí les muestro una forma sencilla de preparar ajos, para tenerlos siempre a punto, listos para usarlos en cualquier momento; y por otro lado un aceite aromatizado apto para usar en ensaladas, pizzas o cualquier otro uso que se nos pueda ocurrir.

Su uso en la cocina

  • Picado con perejil, forma la conocida “salsa provenzal” que es ideal para condimentar pizzas (a la que le da el nombre) y todo tipo de carnes frías o calientes.
  • Mezclado con el huevo batido, le da un sabor especial al rebozado de las milanesas.
  • Se puede usar para mechar carnes.
  • Picado y rehogado, forma parte de un buen tuco.
  • Se agrega a los guisos y en todo tipo de relleno
  • En mayonesas caseras de verduras.
  • En una salsa blanca, podemos agregar una cucharadita de ajo a la manteca y conseguiremos de esta forma, darle un muy lindo sabor.
  • Si se acostumbra, puede agregarse crudo a las ensaladas.

Para que el sabor del ajo se mantenga, conviene no sobrecocinarlo ni freírlo en aceite demasiado caliente, donde además corre el riesgo de quemarse y dar un sabor desagradable.

Ingredientes

  • ajos
  • aceite

Preparación
Hay que tener en cuenta que debemos comprar los ajos siempre con cabezas gordas que no estén blandas, en las que se vea que los dientes de su interior están firmemente envueltos en su piel seca (no debe estar desprendiéndose sola), sin brotes verdes que sobresalgan o estén a punto de aparecer, lo que nos indicaría que están recolectados hace tiempo.

  1. Pelamos una cabeza de ajo. Si tenemos una picadora la utilizamos, sino con cuchillo tratamos de picarlo lo más chiquito posible.
  2. Colocamos en un frasquito de vidrio y cubrimos con aceite. Tapamos y conservamos en la heladera.

Nos sirve para sacar de apuro y no tener que estar pelando y picando en el momento.
Al retirar, conviene hacerlo con un poquito de aceite porque este queda saborizado. Si los ajos quedan por sobre el aceite debemos agregar, hasta cubrirlos nuevamente.
Sirve para condimentar un bife, carne al horno, milanesas, pollo a la parrilla, etc.
Un buen aderezo para el pollo a la parrilla lo podemos hacer con:

  • 2 cucharadas de ajo
  • 50 g de manteca.

Llevamos al fuego, calentamos y cuando el pollo ya está listo, se lo pasamos en toda su superficie con una ramita de romero o un pincel.

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