¡ Felices Reyes !

Es increíble las cosas que he aprendido gracias a este blog. Un caso más lo representan estos maravillosos personajes de nuestra infancia y la de nuestros hijos. Resulta que leyendo un poco por aquí y por allá me enteré que en el Nuevo Testamento apenas son mencionados unos “magos” que acudieron al nacimiento de Jesús (Magos en aquella época se refería a hombres sabios y de ciencia). El tema es que en ningún momento se decía que eran reyes, ni cuantos eran, sus nombres, ni tampoco de donde venían. Con el tiempo se fueron añadiendo todos esos detalles a la historia hasta transformarla en la que conocemos hoy en día. Según la leyenda Los reyes magos eran tres: Melchor, es un anciano de cabellos y larga barba color blanco, procedente de Europa. Gaspar, es el más joven y rubio, oriundo de Asia; y Baltasar es de raza negra, nativo de África. Es decir una pequeña representación del mundo conocido hasta esos momentos.
Lo cierto es que, leyenda o no, a mi me gusta creer en los reyes magos, y basta con mirar la cara de un niño en la mañana de reyes, cuando va presuroso a buscar su regalo y hasta se toma el tiempo de mirar si los camellos comieron del pasto y bebieron el agua que él les dejó muy atentamente. Son esos momentos mágicos que vivimos como padres y abuelos en los que podemos disfrutar de la inocencia de un niño en su máximo exponente. ¿Como no creer en esos reyes que le iluminan la mirada a un niño, que lo hacen soñar, y que adornan su pequeño rostro con una sonrisa?
Para terminar les dejo un grafiti que leí hace poco y que me causó mucha gracia:
Los padres no existen.
Firman: Los reyes magos.
Felices reyes para todos!!!







¡¡¡Me encantó el grafiti!!!